Esta página intenta ser un espacio multicultural donde todas las personas con inquietudes artísticas, en cualquier terreno que sea puedan publicar sus creaciones en forma libre y sin ningún tipo de censura. Son bienvenidas todas las muestras de las bellas artes que los lectores del blog nos quieran acercar. El único criterio válido es el de la expresividad, y todo aquél que desee mostrar sus aptitudes no tendrá ningún tipo de censura previa, reparos o correcciones. Este espacio pretende solamente ser un canal más donde los artistas de todas las latitudes de nuestra Iberoamérica puedan expresarse. Todas las colaboraciones serán recibidas ya sea en nuestro correo todaslasartes.argentina@gmail.com o bien en nuestra página en facebook denominada "Todas Las Artes Argentina" (Ir a http://www.facebook.com/profile.php?id=100001343757063). Tambièn pueden hacerse amigos de nuestra Página en Facebook yendo a https://www.facebook.com/pages/Todas-Las-Artes-Argentina/249871715069929

domingo, 4 de diciembre de 2016

EL ANGEL DE LA FAMILIA, por Carlos Alejandro Nahas, de Buenos Aires, Argentina


A veces Dios te sopapea,
Te da palizas en las que quedas inerme
Desarmado, desangelado
Hay rachas, cortas, largas, de la buena
De comer afuera una vez por semana, de ver esas zapatillas

y comprarlas sin fijarte el precio, jetras caros, muchos taxis.

viernes, 4 de noviembre de 2016

UN NUDO DE CORBATA, por Carlos Alejandro Nahas, de Buenos Aires, Argentina



Sos un farol
alumbrando en la esquina de mi barrio, allá en Barracas
donde te lleve de recorrida y sin saberlo, unos meses antes que te fueras.
Sos un barrilete hecho de caña y papel.
Un vozarrón presente, un consejo, un tango bien cantado
un chapuzón en el río, una risa contagiosa
un consejo, un toallazo, un keppe crudo
un beso en la pelada, un coscorrón de nudo, un nudo de corbata
hecho a lo varón, bien porteño, corazón
Todo eso y mucho más sos Viejo
y me dolés en las tripas, te extraño,
como se extraña al agua en el desierto, la sombra en el verano, el abrazo en el llanto
Estás, se que estás, pero la pucha que duele saberte y no
la pucha que duele tenerte y no
macana que el tango es para todos, mentira que te fuiste sin un beso
Hoy me levanto y no me sale, no me sale esa canción
que sólo vos y yo sabemos
prendida en el ojal, como un clavel rojo, seductor
la llevaré hasta nuestro dulce encuentro.
Te quiero, la pucha que duele… pero yo, te quiero
Carlitos,



domingo, 2 de octubre de 2016

PEREGRINACION, por Eva Marabotto



En mi casa fue peregrinación, pero de ningún modo juvenil. Y es curioso que haya llegado bien transcurridas mis cuatro décadas, pero nunca antes había juntado coraje. Elegí dos compañeros con experiencia: mi hermano y mi primo que ya llevan seis años enfrentando el desafío de recorrer el camino a Luján. en realidad ellos diseñaron su torneo a medida ya que en vez de salir desde los pies de San Cayetano, el Patrono del Trabajo en Liniers, lo hacen desde San Antonio de Padua, el protector de los celíacos y de los que buscan pareja. El recorte en el itinerario permite reducir en unos 15 kilómetros el trayecto que habitualmente lleva unos 60. El caso es que nuestra peregrinación arrancó 10.40 de la mañana de ayer, sobre la Avenida Rivadavia (que algún intendente de Merlo decidió rebautizar como Perón) con destino a la basílica de Luján para homenajear a una imagen de la Inmaculada Concepción de apenas 38 centímetros de altura que se obstinó en quedarse en las tierras de Luján.

lunes, 26 de septiembre de 2016

DOBLE DE CUERPO, por Carlos Alejandro Nahas, de Buenos Aires, Argentina


Enrique se despertó esa mañana con un presentimiento ominoso. Nunca supo bien porqué, pero algo andaba mal. Definitivamente.

Haciendo caso omiso de los malos augures, desayunó como todas las mañanas, café negro y pucho. Baño y traje. Cada día menos pelo, pensó mientras se peinaba y los pocos mechones que le quedaban se enredaban caprichosamente en el peine de dientes gruesos.

martes, 26 de julio de 2016

CARTAS A PLINIO EL JOVEN III, por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España


Ludovicus Plinio suo salutem plurimam dat.. Estas palabras de una de tus cartas me han hecho reflexionar, brevemente, sobre si en muchas de las “opiniones” vertidas hoy en día, en algunos medios de comunicación, hay falta de amor propio, de miedo o simplemente de la más elemental de las educaciones. Estas “opiniones” en demasiadas ocasiones no son sino verdaderas groserías, zafiedades, cuando no salvajadas propias de otra época, si es que la hubo. Hay gente tan pobre de espíritu, de educación, y de humanidad, que necesita del anonimato, o de la compañía de otros, para atreverse a sacar la podredumbre que lleva en su interior. No menos cierto es que otros, amparados en la inmunidad del poder, y en la chulería, faltan al respeto a toda persona bien nacida, pues no hablan sino para ofender.

Se escudan, unos y otros, en la santísima libertad de expresión. Es el comodín que se utiliza actualmente para todo tipo de despropósitos, como lo era, para el poder, en otros tiempos, acusar a alguien de judeo-masón, de comunista o de terrorista. Cada época tiene sus tópicos. Y sus fobias. Es decir sus justificaciones para hacer lo que le viene en gana sin rendir cuentas. Basta con utilizar la palabra clave.

domingo, 19 de junio de 2016

BUEN DIA PAPIS!!, por Carlos Alejandro Nahas, de Buenos Aires, Argentina


Hoy me levante algo tarde, cosa bastante habitual en mí. Fui al comedor y allí estaban a los gritos como siempre. Mi papá, mi querido Carlos, el califa de Barracas, el contador de historias, con el Negro, Armando, mi suegro. A los gritos discutían con cariño, esforzándose para decir cada uno de ellos donde se comía el mejor asado de Buenos Aires, cuál era el mejor vino, quién había compuesto la mejor ópera, cuál era el mejor policial que habían leído. Entre lagañas les levanté la mano y los saludé al paso mientras iba al baño. No me dieron pelota.
Más en el fondo, en el living estaban Alejandro, Chango, Cacho Mamone, Don Hekimián Padre, mi abuelo Carlos, Don José, mi abuelo Manuel y había como diez padres más de mi corazón, comiendo de una picada pantagruélica.
Fui al baño, me lavé un poco la cara y me volví a acostar.
Nunca los voy a olvidar. Hoy más que nunca Viejo, te saludo y te agradezco. Por todo lo que hiciste, por todo lo que hacés, por todo lo que harás por mí. Estoy muy orgulloso de vos y te quiero. Allí donde estés, sé que me acompañarás siempre.
Hasta mañana. Un beso en la pelada y un abrazo fuerte contra tu panza.

Tu pibe, Carlitos

domingo, 22 de mayo de 2016

GUIDO Y CLAUDIA. por Leonardo Hekimián, de Buenos Aires, Argentina


Todo sucedió, o mejor dicho no sucedió, en el Wine Bar de Vía Firenze, a metros de Vía Nazionale, en pleno centro de Roma, a no más de 200 metros de Piazza Repubblica. 
No se trataba propiamente de un bar de vinos, ahora tan de moda en la capital italiana, que hasta “wine bar literarios” han instalado alternando estantes de botellas con bibliotecas, ambos bien surtidos. Era más bien lo que en Buenos Aires llamamos un barcito, ideal para tomar un espresso con un cornetto (el primo italiano del croissant francés) o una birra con un panino. Como buena estrategia de negocios, sus jóvenes dueños habían arreglado con pequeños hoteles vecinos servir el desayuno a sus pasajeros.


miércoles, 6 de abril de 2016

NO ES UN ADIOS SINO UN HASTA LUEGO

Por diversas razones, el presente blog, tan grato a todos nosotros, deberá discontinuar sus publicaciones. Tal vez en un futuro no muy lejano “volvamos al ruedo”. Luego de cinco años y pico para el editor responsable,  sus múltiples ocupaciones le impide publicar las excelentes creaciones que nos hacen llegar nuestros colaboradores. De todos modos, sus casi 2.000 cuentos, poemas, fotos y obras pictóricas siguen abiertas para quienes quieran disfrutar de este espacio. Vaya nuestro eterno agradecimiento a los que nos acompañaron en esta hermosa aventura de las letras. Es por ello que en homenaje a estos cinco hermosos años, decidimos publicar a modo de “hasta luego”, en primer lugar el cuento emblemático del blog “Pucho que me hiciste mal” de Carlos Alejandro Nahas, luego los diez cuentos que resultaron más leídos en estos cinco años  y como humilde homenaje a un maravilloso colaborador, Vicente Adelantado Soriano, cuya maravillosa y fina pluma nos ha deleitado semana tras semana, uno de sus relatos. Un gigantesco y cordial abrazo
Carlos Alejandro Nahas

PUCHO QUE ME HICISTE MAL ©, por Carlos Alejandro Nahas, de Buenos Aires, Argentina


El pucho nos llegó de chicos, de cuando poníamos chapitas debajo de las vías del tranvía, de cuando tomábamos la leche de la botella de vidrio, de cuando las figuritas eran de lata. Nos habrá llegado a los 12 o 13 años. En una plaza de Barracas y de madrugada. Arturo le afanó a su tío Alberto los primeros Saratoga, fuertes como la mierda. Y en esa madrugada nos hicimos hombres de a pucho. Luego vendrían el debut sexual en el quilombo de Doña Rita, en el docke, las primeras novias, los primeros bailes en el centro con ambo, zapatos blancos y medias rojas. Pero lo que se dice “debut – debut”, lo dimos en aquélla plazoleta de la calle Jorge, entre toses y carcajadas.

LAS ROSAS PEREGRINAS©, por Irene Mercedes Aguirre, de Buenos Aires, Argentina

Uno se olvida de visitar a las personas queridas. Digo más, aún  a las muy  amadas. El tiempo, ese enorme tirano de las horas,  va dosificando las actividades y los intereses a lo largo de los días  y así, poco a poco, nos encontramos tan ocupados que  parece inevitable  olvidar  aquello que fue  tan caro para nosotros en otras épocas. 

VIOLIN O VIOLA, por Leo Sle, de Buenos Aires, Argentina


Venía piloteando mi vida sin demasiados sobresaltos, huérfano de acompañante y como siempre, todo lo rápido que me permitía la máquina.
Había verificado que con tanto kilometraje el vehículo andaba sin esfuerzo en las rectas, trepaba con autoridad las cuestas, frenaba con solvencia y sobre todo, doblaba como los dioses.

BESOS BRUJOS ©, por Carlos Alejandro Nahas, de Buenos Aires, Argentina


La verdad es que yo no sé si dar por cierto las cosas que me cuentan por la calle, pero es que hay cada boludo andando por ahí que ni les digo, che. Mirá, mientras el Gallego me pide un cortado les cuento esta que parece salida de un cómic – dijo el Turco mientras se sentaba en el bar –
- ¿De qué te enteraste ahora? Le preguntó el Tano Brandán mientras se acodaba en la silla como solía hacerlo cada vez que alguna de las fábulas – ciertas o no – de su amigo lo atrapaban.

EL GALLO, por Delfina Acosta, de Asunción, Paraguay

El gallo, de carúnculas muy rojas y espolones  curtidos, se largo a cantar a las cuatro y media  de la madrugada. Negras hormigas laboriosas cargaban sobre sus lomos las pequeñas mudanzas de los árboles que empezaban a corromperse en el cementerio levantado en el siglo pasado con ambición de necrópolis.

EL CUMPLEAÑOS DEL ABUELO, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


La primera noticia la dio la Elsa, la hija mayor: en julio Don José cumplía 100 años. Cierto que algunos dudaron porque, según las chismosas del barrio, la Elsa ya iba por los 75, y estaba medio "gagá". Pero los otros ocho hijos pudieron confirmar el dato. El viejo había nacido en 1910, en pleno festejo por el Centenario, así que quedaban cuatro meses para organizarle un cumpleaños en serio.

MAR, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


¿Dónde quedo tu canción, aquella que oía de niña?
¿Dónde, la voz de mi padre y sus historias de piratas?
¿Volverán alguna vez los juegos y las risas?
En algún lugar me esperan aquellas olas inmensas.
Hoy son otras las voces infantiles que llegan a tus playas
Los piratas tienen rostros de miseria y negociado

Esta que soy se encuentra con la niña que fui, en la mansa orilla.

UN AVIÓN PARA JUGAR, por Justina Cabral de Mar del Plata, Argentina

Pon en mis manos abuela
un avión para jugar.
Contame cuentos azules
que sean de navidad.

DOS POEMAS, de Isabel Llorca Bosco de Buenos Aires, Argentina

La querida Isabel Llorca Bosco nos ha acercado estos dos poemas escritos por varios siglos de diferencia.

Muchas gracias Isabel !!

VILLANCICOS, por Alonso de Ledesma. “Conceptos espirituales”

V
Alma dormida, despierta,
y escucha el dulce clamor,
porque esta noche el amor
te ha echado un niño a la puerta.

EL VIOLÍN, por Elizabeth Oliver de Abalos, de Montevideo, Uruguay

Se habían conocido allá por el año 33, en la vuelta de la Universidad, a la salida del nocturno. Tenían la misma edad, pero ella terminaba Preparatorios, y él Secundaria. Un poco por eso, y otro poco por ser tan seria y recatada; él le vio algo de superior y le costó abordarla. Que lo había deslumbrado no cabían dudas, así que se armó de coraje y al fin le habló.

CONFESIÓN, por Miguel Ábalos, de Montevideo, Uruguay


José sabía que Aníbal era informativista de una de las cadenas de televisión más importantes del mundo pero no lo había visto en los últimos treinta años.  Esa noche, a través de un Canal de cable, lo vio transmitiendo desde Miami.  Además de la alegría que le produjo verlo después de tanto tiempo, sintió una extraña emoción.  Tenía recuerdos ― de cuando eran niños y adolescentes ― que llevaba muy adentro y nunca se habían apartado de él.

viernes, 1 de abril de 2016

A. M. D. G, por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España.


Una facecia, cuando se aplica a lo sagrado, desata indefectiblemente inesperados contratiempos.
Segundo Serrano Poncela, El hombre de la cruz verde.

Había pasado toda la tarde intentando desentrañar un viejo y complicado fragmento de Cicerón. No quiero descuidarme, así que todos los días dedico varias horas a la que ha sido la pasión de mi vida a fin de no olvidar el vocabulario, las construcciones, la sintaxis y todo lo demás. Procuro mantener la mente ágil y despierta. Pero al cabo de unas tres horas de lectura, me entran unos dolores de cabeza tremendos. Me volvió a suceder ayer. Me puse el anorak, y salí a caminar, cosa que me relaja muchísimo. A los pocos minutos de estar caminando, y más si llueve o hace mucho frío, mi mente se queda como nueva. Es el momento, entonces, de regresar a los libros.

miércoles, 30 de marzo de 2016

TRIPTICO DE LOGOS III, por Irene Mercedes Aguirre, de Buenos Aires, Argentina


III
Logos poético

Ya no alcanza con ver la mariposa
y explicar  a que  reino corresponde,
ni  nos basta   saber cómo y por dónde
la oferta es más humilde   o más cuantiosa.

martes, 29 de marzo de 2016

TRIPTICO DE LOGOS II, por Irene Mercedes Aguirre, de Buenos Aires, Argentina


II
El despertar del Logos

Algo ha cambiado aquí, todo se ha vuelto
de una textura lúcida, inquietante,
como un desdoblamiento galopante
entre mi sensación  y el  pensamiento.

lunes, 28 de marzo de 2016

martes, 22 de marzo de 2016

EL JARDIN©, por Lilian Viacava Dama de Poesía, de Montevideo, Uruguay

Profundo jardín de la inconstancia
de sombras y escuálidas figuras
desdenes de flores que no abrieron
abruman la penumbra,
cayendo en abismos admitidos
que anhelan la sangre que no corre
de bosques insondables... Sin alivio...

viernes, 18 de marzo de 2016

MÁSTER EN DIDÁCTICA Y EN PEDAGOGÍA, por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España



Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura.
Antonio Machado, Juan de Mairena.

El otro día vino un nuevo habitante a la residencia de ancianos, o de la tercera edad, eufemismo necio donde los haya. Antes de que me lo presentaran, doña Paquita me habló de él. No por nada especial sino para que me comportara con el hombre, y dejara mis ironías y sarcasmos de lado. Cuando la dama del grupo me dijo esto, intuí que el nuevo inquilino no iba a ser de mi agrado, y que ella, sagaz, ya lo había notado. La pregunta, pues, era por qué pensaba doña Paquita que yo lo iba a atacar, o a mostrarme irónico o sarcástico con él. No tardó en surgir la bella explicación.

martes, 15 de marzo de 2016

POEMA, por Stella Maris Juri, de Buenos Aires, Argentina


        si Pinto la Noche
          es porque
          Escucho Colores
          que No Iluminan
          la Viajera Paleta
          sumida 
          en negros terciopelos
          rozando
          postales carcelarias
          entonando melodías
          en mares
          de la No Memoria
          cual ciénagas
          clamando
          por sus presas

viernes, 11 de marzo de 2016

OTRA VUELTA DE TUERCA (Retablillo para tres muñecos), por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España


No hay más que dos caminos a seguir con los hombres: o no conocerlos... ¡o quitarlos de enmedio!
Federico García Lorca, Los títeres de cachiporra.

Quien estaba exaltado aquella tarde era el señor Tomás. El buen hombre, que, al parecer ignoraba en qué país vivía, estaba indignado por la prisión, dictada por un juez, de dos pobres titiriteros que pasaban esta triste vida merced a su arte de mover muñecos de madera haciendo creer que tenían vida propia, y pensamientos humanos.

martes, 8 de marzo de 2016

ENTREVISTA AL POETA CARLOS APREA, por Rolando Revagliatti, de Buenos Aires, Argentina


Carlos Aprea nació el 14 de diciembre de 1955 en La Plata, donde reside, capital de la provincia de Buenos Aires, la Argentina. Fue secretario legislativo del Bloque del Partido Socialista en el Concejo Deliberante de La Plata en el período 2002/2005 y miembro fundador de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria (2003/2006). Ha sido columnista en diversos programas radiales y ha dictado talleres sobre formación actoral, creatividad y poesía. Publicó los poemarios “La intemperie” (Ediciones Al Margen, 1999), “Abrigo” (Ediciones Al Margen, 2006), “La camisa hawaiana” (Libros de la Talita Dorada, 2010), “Pueblos fugaces” (Libros de la Talita Dorada, 2012), “Villa Elvira” (Pixel Ediciones, 2014). Su quehacer ha sido incluido en diarios y revistas tanto en soporte papel como electrónico, y en las antologías “8 poetas regionales” (2º Premio Concurso EDELAP de Poesía, 1997), “Poesía 36 autores” (La Comuna Ediciones, 1998), “Pan, amor y poesía — Culturas alimentarias argentinas” (compilación de José Muchnik, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, 2008), “La Plata Spoon River” (compilación de Julián Axat, Libros de la Talita Dorada, Colección Los Detectives Salvajes, 2014), “Antología relámpago” (Pixel Editora, 2014).

viernes, 4 de marzo de 2016

LA VEJEZ, por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España



“No hay cosa más dulce ni graciosa al muy cansado que el mesón. Así que, aunque la mocedad sea alegre, el verdadero viejo no la desea, porque el que de razón y seso carece, cuasi otra cosa no ama sino lo que perdió”.
Fernando de Rojas, La Celestina.

Cuando salí del cine todavía era de día. Me fui caminando lentamente hacia la parada del autobús. Pero al llegar allí me encontré con dos mujeres, sentadas en un banquito, habitantes, como yo, de la residencia de ancianos. No tenía, ni tengo, ningún tipo de confianza con ellas. No me apeteció verme involucrado en una absurda conversación de mera cortesía. Pasé de largo y me vine a la residencia caminando. Me sentó bien la caminata. Todavía faltaba una hora para la cena cuando llegué. Yendo hacia mi habitación, me llamó doña Paquita. Me senté a su lado en un rincón de la sala de lectura. Me ofreció un café con leche, que me sentó de maravilla.

lunes, 29 de febrero de 2016

NUESTRO EVANGELIO©, por Lilian Viacava, Dama de Poesía, de Montevideo, Uruguay


Morimos en el sitio que le he prestado al aire

para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable. Jaime Sabines




Al pensarte la ternura se hace novia de mi carne
y el rocío se hace lluvia en mis mejillas...
Quiero abrir la puerta hacia un camino
buscarte y encontrarte
en la cima mas alta de mis sueños
hacer nuestro nido en la copa de algún pino
lanzarnos juntos sin ningún destino...

viernes, 26 de febrero de 2016

SIN AGUA NI JABON, por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España


Pato, ganso y ansarón, que tres cosas suenan y una son.
Agustín de Rojas, El viaje entretenido.
Todo lo puede el dinero: las peñas quebranta, los ríos pasa en seco; no hay lugar tan alto que un asno cargado de oro no le suba.
Fernando de Rojas, La Celestina.

Hacía tiempo que no estaba entre nosotros el señor Tomás, no sé porqué hay personas a las que parece que no les queda bien otro tratamiento de cortesía, y no por falta de delicadeza. El señor Tomás tiene a su único hijo viviendo en Filadelfia, Estados Unidos, y muy de tarde en tarde se va a su casa a pasar allí dos o tres meses. Dice que le gusta estar con su hijo y con su nieto, al que apenas si entiende, pues el señor Tomás es un negado para las lenguas; pero que cuando está en Estados Unidos se vuelve un hipocondríaco: se apodera de él el miedo a morir lejos de su tierra y ser enterrado donde no conoce a nadie, así que un ligero resfriado por aquellos lares le causa angustia, desazón y verdaderos problemas. Todo desaparece cuando vuelve a su país, donde quiere morir y recibir tierra. Pero entonces le asalta la añoranza por su breve familia. Un dilema.

miércoles, 24 de febrero de 2016

GABRIELA, por Rolando Revagliatti, de Buenos Aires, Argentina


...me acerco, casi en el cruce con Maipú, y digo que me gustaría saber si tengo alguna chance. Suspende la mirada mientras me oye. Se detiene toda. Transido parpadeo ante la aparición incuestionable de súbita trompita. Gira la cabeza hacia mí. Comienza a pesquisarme desde la barbilla. Sin entusiasmo expande las pestañas hacia una de mis orejas y hacia la otra. Saltea mi mirada, por lo que me impide contender. Escandalosamente me recorre los labios y un poco la nariz. Aunque ya dice cosas (sé de su voz pausada), no la oigo. A los ojos me mira. Y es ahora —no hay nada malo en su castellano— cuando la entiendo. Somos los que se miran mientras hablan. Me pregunta a mí (!) cómo me llamo. Musito mi gracia antes de atragantarme sin atenuantes. Y afirma llamarse Gabriela, un nombre en el que parece caber. Ella es esa mujer que se llama Gabriela. Le digo: «Sos esa mujer que se llama Gabriela». «¿Estabas esperándome desde que naciste?», inquiere. Y me ofreció su sonrisa. Imaginé que me mordería con parsimonia, anhelando reembolso y creces. Caminamos inventariando los estrenos que debiéramos ver juntos. Nos sentamos a los lados de una mesita circular y paqueta, de las que no me agradan, en una confitería de inmoderado señorío. No es mucho el tiempo del que dispone, me advierte. «Pero ya vendrán ratitos mejores.» A la noche yo podría ir a buscarla. Viene el mozo, cumplido y distante. «Café doble.» «Café.» Crepito cuando el mozo se va: «¿¡Y dónde tendría yo que irte a buscar, por todos los cielos!?» Agarra una servilletita: «Te lo anoto». Le alcanzo mi súper bolígrafo. Escribe números grandes y esbeltos. Que la espere en la puerta. «A las diez está bien.» Y anota veintidós. Tras recobrar mi súper bolígrafo, delineo un corazoncito rápido y sin bambolla como quien firma o muesca. Me guardo la servilleta y el ademán. Mi súper bolígrafo no sé, no lo guardo todavía. Gabriela me cuenta qué estudia, demora su café y me condena a desearla. Llama al mozo: «Yo invito». Y paga. En la mejilla y en la vereda me besa, y se va.”.

martes, 23 de febrero de 2016

JOVEN CON ARO DE PERLA , por Irene Mercedes Aguirre, de Buenos Aires, Argentina


Reflejos en diálogo. Homenaje a Vermeer de Delft, basado en La joven de la perla

En la tabla , de pronto,  se avizora
un reflejo plateado ,  inesperado,
y unos ojos inquietos, asombrados,
nos susurran   misterios del otrora.

viernes, 19 de febrero de 2016

LOS INICIOS DE UNA BUSQUEDA, por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España


¿Existe algo más agradable que la propia sabiduría, siempre que consideres que el equilibrio y el progreso proceden, en todas las circunstancias, de la facultad de la inteligencia y de la ciencia?
Marco Aurelio, Meditaciones.

Aquella mañana, recién terminadas las fiestas navideñas, iba a ir a visitar al hijo de un antiguo amigo fallecido este no hacía mucho. No tenía muchas esperanzas, pese a ser catedrático el hijo de mi fallecido amigo, de que el hombre me solucionara el problema que le iba a plantear; pero pensé que, tal vez, me diera algunas indicaciones, libros, artículos, por donde pudiera llegar yo a algún tipo de conclusión. Por supuesto lo había llamado por teléfono. Y fue él quien indicó la hora y el lugar para la cita. Fue, eso sí, muy amable y atento conmigo. Lo cual, en estos tiempos que corren, ya es mucho.

martes, 16 de febrero de 2016

PUNTO Y COMA, por Mario Flecha, de Londres, Reino Unido


Empleo las palabras que me has enseñado.

Si no significan nada, enséñame otras.
O deja que me calle.
Samuel Beckett
Estimado cliente, dado la caótica situación económica en la que nuestra imprenta se encuentra debido a erróneas decisiones comerciales y a los consejos inciertos de nuestros asesores, nos encontramos en un cul de sac.
Por estas circunstancias y otras, decidimos pelear por nuestra supervivencia, comenzamos por ahorrar la tinta ennuestras impresoras. Es por ello que evitamos las palabras y sólo imprimimos acentos, comas y puntos, dado que el punto y coma es un signo no muy usado, decidimos no incluirlo en nuestra publicación. Eso sí, para mayor comprensión del cuento, mantuvimos las primeras y las últimas palabras. Además prometemos que en el futuro haremos una publicación de lujo para su próxima novela con todas las palabras.


Cuando la luz del día me despierta, me levanto, miro los dedos de mi mano derecha y con el dedo índice de la mano izquierda los señalo contándolos.

sábado, 13 de febrero de 2016

SOBRE ALGUNOS LIBROS, por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España



Al grupo Latini plus ultra. Ad multos annos.

Pueden encubrirse las acciones secretas; mas es defecto imperdonable el callar lo que todo el mundo sabe y las cosas que han tenido consecuencias públicas y de tal envergadura.
Michel de Montaigne, De los libros, en Ensayos.

A menudo al sacar la red del mar, el pescador, que sólo goza de una diminuta embarcación, se percata de que no hay nada entre las mallas, salvo gotas de agua que se van deslizando y volviendo a donde salieron. Cree, tal vez por no perder la esperanza, que no se ha detenido en el lugar adecuado; mueve un poco la barca, y vuelve a lanzar la red. Si hay suerte, se pude topar con un diminuto pez. Y este pez en su interior puede llevar no el famoso anillo de oro arrojado por un rey al mar sino, lisa y sencillamente, una nota de apenas dos líneas. A veces es más que suficiente. De ahí puede surgir parte del alimento que se buscaba.

miércoles, 20 de enero de 2016

MUÑECA BRAVA, por Mario Flecha de Londres, Reino Unido

       

   Sos un biscuit de pestañas muy arqueadas  
                                                                            muñeca brava, bien cotizada
                                                                           Sos del Trianón, del Trianón de Villa Crespo
                                                                           milonguerita, juguete de ocasión.
                                                                                      Enrique Cadícamo

La música de Buenos Aires se escapaba por las puertas abiertas del improvisado salón de baile del pub de la esquina de Junction Road y Dartmouth Road, cerca de la estación de Tufnell Park.
José marcaba el ritmo del tango con las palmas de las manos, mientras que su voz se escuchaba por encima de la música diciendo:
—Uno, dos, uno. Mover el pie izquierdo, lentamente hacia dos, tres, dos. Ahora con el derecho dar un paso también hacia adelante, pero solo recorriendo la mitad de la distancia. Tac, tac, tac. Repetir el movimiento con el mismo pie —siguió— tres… con el pie derecho dar un paso exagerado hacia el costado, abriendo las piernas de manera tal que le permita al compañero introducir su pierna entre las del otro, tirando una patada asustada...

lunes, 4 de enero de 2016

SINERGIA DIGITAL, por Irene Mercedes Aguirre, de Buenos Aires, Argentina


A mis amigos poetas del ciberespacio
Entre los brazos del afecto cierto
me arrebujo, confiada y satisfecha.
La amistad es espléndida cosecha
que recojo , feliz , desde mi huerto.

viernes, 1 de enero de 2016

TODO DECIDIDO O EL GRAN DEBATE, por Vicente Adelantado Soriano, de Valencia, España



Se dice que nunca aprendió a escribir griego, ni usó nunca la lengua griega en asuntos de importancia con la idea de que resultaba ridículo aprender una lengua cuyos maestros eran esclavos de las otras personas.
Plutarco, Vidas paralelas, Mario.

La noche anterior había asistido a una acalorada discusión, en una pequeña sala de la residencia, como consecuencia del debate, retransmitido por la televisión, de los candidatos a ocupar la presidencia del gobierno. Fue una discusión muy divertida, pues algunas de las personas que participaron no oían bien, las otras tenían dificultades para hablar; y cada uno decía lo que le venía en gana sin tener en cuenta lo que se había dicho antes o se podía decir después. Hubo alguno que decía lo que tenía que decir y se marchaba a su habitación sin esperar ni la respuesta de nadie ni interesarle la opinión de los otros: se había desahogado, que era de lo que se trataba, y se iba a dormir tan tranquilo, sin más.