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domingo, 2 de octubre de 2016

PEREGRINACION, por Eva Marabotto



En mi casa fue peregrinación, pero de ningún modo juvenil. Y es curioso que haya llegado bien transcurridas mis cuatro décadas, pero nunca antes había juntado coraje. Elegí dos compañeros con experiencia: mi hermano y mi primo que ya llevan seis años enfrentando el desafío de recorrer el camino a Luján. en realidad ellos diseñaron su torneo a medida ya que en vez de salir desde los pies de San Cayetano, el Patrono del Trabajo en Liniers, lo hacen desde San Antonio de Padua, el protector de los celíacos y de los que buscan pareja. El recorte en el itinerario permite reducir en unos 15 kilómetros el trayecto que habitualmente lleva unos 60. El caso es que nuestra peregrinación arrancó 10.40 de la mañana de ayer, sobre la Avenida Rivadavia (que algún intendente de Merlo decidió rebautizar como Perón) con destino a la basílica de Luján para homenajear a una imagen de la Inmaculada Concepción de apenas 38 centímetros de altura que se obstinó en quedarse en las tierras de Luján.

jueves, 10 de diciembre de 2015

UNA PASION SIN FRONTERAS; por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


La fiesta había arrancado desde la mañana pero ellos prefirieron remolonear en la habitación del hotel a la espera de un desayuno bastante distinto al de su Río natal. Desde la ventana podían ver las paradas del 64, el 86 y el 168, mojones de una peregrinación azul y oro que marchaba hacia la Boca. Dedicaron la tarde a proveerse de prendas de cuero y ropa de diseño a pesar de que todos los empleados del shopping estaban pendientes de los televisores donde se podía ver el partido. El gol de Monzón desató la alegría pero para ellos seguía siendo algo muy lejano. Al fin y al cabo, no era Botafogo. ¿Qué tenía que ver con ellos aquella algarabía?

jueves, 29 de octubre de 2015

EN BUSCA DE FORN, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


Vino envuelto en una bolsa para verduras. Lo había dejado en un canasto de compras mugriento del Coto más desangelado que se puedan imaginar: el de Plaza Once. No tenía demasiadas esperanzas de encontrarlo. Antes que un libro, olvidé celulares, camperas, chalinas. Nunca volvieron. 

jueves, 17 de septiembre de 2015

PASION ELECTRICA, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


Daba lo mismo que fuese el último modelo de televisor inteligente o una afeitadora a pilas. El dedicaba varias horas o incluso días a desentrañar cada línea del manual de uso. Le gustaba calibrar las piezas, comprobar sus movimientos y evaluar cada proceso, desde el procedimiento para subtitular la programación en coreano o thai a la colocación de un accesorio para cortar las patillas. Todo le provocaba idéntica fascinación.Podía quedarse prendado de cualquier prodigio de la electrónica y un microchip era para él un objeto de características sacras.

jueves, 30 de julio de 2015

HIJO DE MAL PADRE, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina

Le hubiese gustado nacer guacho. No llevar apellido o cargar con uno inventado por las monjitas del orfanato de alguna de las ciudades cercanas. Más le hubiese valido ser el fruto de una cruza entre anormales y cargar con sus taras y su propensión al babeo. Pero no fue así. Le tocó la puta suerte de ser el hijo de ese hombre y llevar el apellido que repugnaba a todo el pueblo. Ese que algunos usaban como insulto y otros como un sinónimo de lo ruin, lo vil, lo horroroso.  

jueves, 16 de julio de 2015

ELLA LUCHA POR LA VIDA, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina.


María Elena Medina recibió un riñón en 2012. Desde entonces se dedica al atletismo y a promover la donación de órganos. Brilló en los Juegos Nacionales de Mendoza y se ganó un lugar en el próximo Mundial de Trasplantados.


jueves, 2 de abril de 2015

POR FAVOR, RIEGUEN LA ALBAHACA, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina

La madre buscó a tientas en un cajón de la cocina pero no encontró el bloc de notas. Eligió un volante que ofrecía comida para llevar y garabateo: "Por favor, rieguen la albahaca". Lo sujetó de un imán con la cara de un león que había en el frente de la heladera y salió.Tenía un largo día por delante.

jueves, 19 de marzo de 2015

GRACIAS POR LOS SERVICIOS; por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina

Estimado “Rockstar”:
Te extrañará la formalidad de esta comunicación. Cierto que lo nuestro son los insultos desde el paravalanchas y no la circunspección de este mail. No podemos negarte que nos costó mucho redactarlo y hasta recurrimos a la ayuda de un abogado que tiene palco en la primera bandeja. Sucede que a la vista de los acontecimientos actuales necesitamos reiterarte nuestro eterno agradecimiento pero comunicarte que vamos a prescindir de tus servicios.

jueves, 5 de marzo de 2015

AMOR DE MADRE, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina

“¡Gorda, largá los postres!”, le gritó alguien cuando bajó del colectivo. El viaje había resultado más fatigoso que de costumbre porque el micro iba repleto. Cierto que algunos caballeros le habían ofrecido el asiento, pero eran lugares en la fila de dos y ella no podía darse el lujo de caer con toda su humanidad sobre su ocasional vecino. Así que soportó estoicamente el cansancio en el trayecto Lanús-Once. También se hizo la desentendida cuando algunos pasajeros refunfuñaban porque quería llegar a la puerta trasera y encontraba su enorme cuerpo bloqueando el pasillo.

jueves, 19 de febrero de 2015

TENDENCIAS DE LA MODA, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina.


Nunca me había "hecho" las manos. Si hasta la expresión me resultaba graciosa, con esa idea de creación divina, o un factotum modificando a un ser que hasta ese momento careció de extremidades superiores. Pero mi hija cumplía 15 años y la ocasión ameritaba uñas arregladas en la gama del rosa, el tono que ella había elegido para su vestido.

jueves, 5 de febrero de 2015

EXTRATERRESTRES, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina.

También informamos al Excelentísimo Triunvirato que desde nuestra misma llegada y aún antes de descender de la nave los seres que habitan este planeta nos sorprendieron por algunas de sus conductas. después de analizar cuidadosamente los datos meteorológicos, orográficos y socioculturales decidimos realizar la primera exploración en un territorio que presentaba grandes ventajas comparativas, ubicado en el cono sur de un continente que ellos denominan América. Nos extrañó encontrar a una amplia mayoría de la población lejos de sus lugares de trabajo o estudio, aglomerados en una esquina de una zona a la que llaman Boedo. 
Los integrantes de aquella multitud parecían participar de alguna clase de rito o celebración munida de banderas y piezas de vestimenta que les cubrían el torso, la cabeza y las extremidades. En todos los casos habían decidido uniformarse en dos tonos primarios: azul y rojo y entonaban cánticos de victoria. Nuestro nulo conocimiento de la lengua de esta nación nos impidieron entender si la atmósfera de júbilo estaba relacionada con un triunfo bélico o un logro científico. el comandante ha creído entender que el tal “Ciclón” que mencionaban repetidamente podría ser el ejército que doblegó al enemigo, pero ninguno de nosotros se atreve a confirmar ese razonamiento. El único indicio de que podría ser correcto es que en dicha ceremonia los presentes nombraban a un tal “Huracán” y sus rostros se llenaban de enojo como si se tratase del aguerrido oponente.

jueves, 25 de diciembre de 2014

SUCULENTAS, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


Cuando su mujer comenzó a entretenerse con los cactus, él pensó que había encontrado una salvación para el matrimonio que sobrellevaban hacía 15 años. La relación se venía deteriorando lentamente y la vida en común se había convertido en una constante demanda. Sucedió después de que ella decidió dejar de trabajar para dedicarse por entero a la casa y a atenderlo a él. Desde entonces pisos y muebles estaban impecables y la cena era un deleite para los sentidos pero ella lo esperaba con ansias desmedidas, como si sólo viviese a través de su hombre.

jueves, 11 de diciembre de 2014

SEÑORA MARIPOSA, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


Me preguntás por qué le decían “Mariposa” y es porque nunca la viste. Era etérea y delicada. Parecía una muñequita de porcelana de esas que adornan las vitrinas. No caminaba, volaba. Sería porque apenas tenía quince años cuando llegó al barrio. Venía de un pueblo de la provincia con ganas de progresar en Buenos Aires pero abandonar el pueblo le había ganado el desprecio de su familia y la condena de las vecinas del barrio. Para ellos era poco más que una perdida.

jueves, 27 de noviembre de 2014

MUJERES DE CARLOS, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


Para Carlos, ¿para quién, sino?


Ninguna de nosotras podría precisar cómo empezó nuestra amistad. Quizás cuando descubrimos una que otra coincidencia entre nuestros esposos. Yo creo recordar vagamente que nuestra unión comenzó a gestarse en una peluquería del centro, cuando Yolanda comentó, como al pasar, que a Carlos le desagradaba que ella se tiñese de ese rojo furioso que sabía hacerle tan bien la colorista. Con las mechas empapadas en tintura bermellón, yo confirmé que a “mi Carlos tampoco le gustaba que fuese por la calle con una llamarada en la cabeza”.

jueves, 13 de noviembre de 2014

ROUND MIDNIGHT, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina



Nunca se pudo quejar. Durante su infancia a Jorge le habían sobrado ídolos. Estaba Angelito Labruna que lo dejaba afónico cada domingo con la magia de sus goles en la Máquina. Estaba César Llanos, el Tarzán de radio Splendid y estaba su padre, el hombre más recto y más trabajador que conocía. Pero a los 10 años sus héroes sin lugar a dudas eran sus primos mayores.

jueves, 16 de octubre de 2014

SABER GANAR, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina



Creéme que saber perder sabe cualquiera. Porque te toca. Porque es más fácil. Basta con enojarse, con buscar excusas, con agarrársela con el otro. Pero ganar es más difícil. A uno le da pudor, no sabe qué decir. Se paraliza.

jueves, 2 de octubre de 2014

PRIMAVERA, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina



Pidió un ramo de fresias. A Elsa no le gustaban los claveles y mucho menos las rosas que le parecían demasiado presuntuosas. Pero sí las fresias que desplegaban sus pétalos en una sinfonía de colores que iban del azafrán al lila. Así que eligió el ramo más grande y asintió cuando el dueño del puesto le preguntó si eran para la patrona. “Seguro las está esperando, como cada 21 de Septiembre”, agregó.

jueves, 18 de septiembre de 2014

JUGAR A LAS CARRERAS, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina



En la cuadra que bordea la autopista ya no hay árboles de moras. Los tiraron abajo o los arrancaron de raíz para emprolijar la entrada al barrio cerrado. Parece ser que las primeras señoras que se mudaron  empezaron a quejarse de que aquellos frutos rojos les ponían a la miseria los parabrisas de los autos. Así que Nahuel no tendrá moras este verano. Tampoco tendrá zapatillas porque el agujero en la lona de la punta se hizo tan inmenso que dejaba ver la mitad de sus dedos. Las tiró después de una cargada de los pibes de la esquina.

jueves, 4 de septiembre de 2014

GATO, por Eva Marabotto, de Buenos Aires, Argentina


Cuando el Gordo murió, el Gato sintió que, de algún modo, había perdido a un padre, a pesar de que apenas los separaban siete años.  Cierto que no pensó en escribir un son melancólico como cuando murió su verdadero padre, porque entendió que al contrario de aquella, esta partida le producía tristeza pero también alivio.