Esta página intenta ser un espacio multicultural donde todas las personas con inquietudes artísticas, en cualquier terreno que sea puedan publicar sus creaciones en forma libre y sin ningún tipo de censura. Son bienvenidas todas las muestras de las bellas artes que los lectores del blog nos quieran acercar. El único criterio válido es el de la expresividad, y todo aquél que desee mostrar sus aptitudes no tendrá ningún tipo de censura previa, reparos o correcciones. Este espacio pretende solamente ser un canal más donde los artistas de todas las latitudes de nuestra Iberoamérica puedan expresarse. Todas las colaboraciones serán recibidas ya sea en nuestro correo todaslasartes.argentina@gmail.com o bien en nuestra página en facebook denominada "Todas Las Artes Argentina" (Ir a http://www.facebook.com/profile.php?id=100001343757063). Tambièn pueden hacerse amigos de nuestra Página en Facebook yendo a https://www.facebook.com/pages/Todas-Las-Artes-Argentina/249871715069929
Mostrando entradas con la etiqueta BAO SANTIAGO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BAO SANTIAGO. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de junio de 2013

LOS CAPRICHOS DE LA SED, por Santiago Bao de Villa Gessell, Argentina


Permanezco
patinando en el limbo,
en la noche,
a pesar del decreto papal
persisto en deslizarme
en el limbo,
sometido a las sombras
en la insistente confianza

de los milenios

martes, 28 de mayo de 2013

LA CARRERA, por Santiago Bao, de Villa Gessell, Argentina



Félix Mercado presidente del Golf Club Dull Park y propietario de la más importante fábrica de cristal del país, se propuso comprobar una inquietud singular originada durante algunas charlas en el bar del club acompañadas de tragos generosos. Eran reuniones animadas por apuestas extravagantes.

viernes, 15 de junio de 2012

AUTOPSIAS, por Santiago Bao, de Villa Gessell, Argentina

(del libro  “Pendientes”)

¿Qué habrá hallado
 el bisturí  rencoroso
 cuando abrió el cerebro
 del poeta Jacobo Fijman
 en la morgue del Hospicio
 en aquel verano de 1971?
¿Qué puede encontrarse
en la disección prolija
del cerebro de un poeta?
¿ Los restos de una rosa,
los fragmentos del ala de un ángel
caído en las aproximaciones
que generan ciertas lágrimas
o la belleza indeclinable
de una estrella o pájaro
entrevisto en gravedad lunar?
O, tal vez, las destrucciones programadas
de los electroshoks,
la miseria del dolor
suministrado a los "otros"
y la tristeza de un cartel
que oscila con una brisa
que viene del absurdo
atado al dedo gordo de un pie
que dice: Jacobo Fijman,
72 años. Y yo agrego:
a quién Dios o algún ángel mensajero
rozó, como suele decirse,
en algún día señalado
a su espíritu abierto.

lunes, 30 de abril de 2012

MEMORIAS, por Santiago Bao, de Villa Gessell, Argentina.


                       ¿Quién defenderá la memoria
                         de quienes ya no están
                         y cada vez más borrosos
                         se alejan en la distancia?
                         La casa de mis abuelos
                         habitada por otros que desconozco
                         aquella casa con mis tíos
                         discurriendo alegres en el hilo
                         del mediodía
                         de los domingos diáfanos
                         en que el mundo se asomaba
                         por un momento
                         a los designios invisibles
                         de una dicha breve.
                         Ni siquiera ruinas
                         casa de la infancia
                         sino sobre sus cimientos
                         otras paredes ventanas puertas
                         otras gentes rostros desconocidos
                         para arrojar sobre la memoria
                         la arqueología de los derrumbes lentos,
                         el desamparo del polvo
                         y el silencio del corazón
                        del abismo.
                                                                  (del libro  “Despliegues”)

martes, 6 de marzo de 2012

EL DESVÁN OLVIDADO, por Santiago Bao, de Villa Gessell, Argentina

                                         “Lo que se entierra vivo no duerme bien.”
   Césare Pavese
                           Siempre habrá cosas
que nunca dijimos
que cuelgan del destino
como murciélagos de polvo:
palabras, larvas
de la memoria
encerradas con mil llaves
en desvanes abandonados
para zurcir
las horas rigurosas
del implacable recuerdo.

              (del libro “Despliegues”)

miércoles, 25 de enero de 2012

EL CORTE, por Santiago Bao, de Villa Gessell, Argentina


Todos los santos o endemoniados días, lo mismo, lo mismo. Si existe un infierno en el más allá, aparte del que nos toca padecer en el más acá, sus tormentos deben estar cimentados en la repetición.
La repetición incesante de las mismas órdenes, los mismos recuerdos, consejos, prevenciones, las mismas barajas perdedoras, las mismas piedras para el mismo pie, las mismas esperas, preguntas, respuestas.
¿A qué viene todo esto? ¿Tiene relación con lo que sucedió? Claro que la tiene. Yo no soy un infradotado, un imbécil. Las circunstancias adversas del destino me habían empujado a aceptar el trabajo en esa pizzería de mala muerte. Algo tenía que hacer para ganarme unos pesos.
Pero, a qué precio.
Los dueños eran dos tipos ya mayores y estaban emparentados. Por lo que pude saber llenos de plata, pero que no invertían casi nada en el negocio; total, igual vendían bien.
Mejor promedio general en el secundario y alguna incursión frustrada en la universidad por falta de medios para seguir los estudios. El viejo asunto de los pobres, sus ilusiones y los trabajos. Las viejas tiranías.
Pero esto no era lo que me preguntaba.

viernes, 16 de diciembre de 2011

AYUDAR AL DESTINO, por Santiago Bao, de Villa Gessel, Argentina

Cuando se incorporó el que viajaba a mi lado, sin darse cuenta, dejó caer de un bolso el trozo de una cuerda con un nudo corredizo.
Sintiéndome un instrumento del destino, la recogí,  lo llamé y se la entregué.
La gente es desagradecida. Con la mirada perdida se alejó sin saludar.

viernes, 11 de noviembre de 2011

CARAMELOS Y POESÍA, por Santiago Bao, de Villa Gessel, Argentina

El que fuésemos tan pobre y huérfanos no les daba derecho.
Tendría ocho o nueve años. Pobrísimos y huérfanos en ese caserón sombrío.
Recuerdo que un sábado nos dijeron que el domingo íbamos a estar invitados a una fiesta que se realizaría en el establecimiento. Era el aniversario de la muerte de una especie de prócer del pueblo. Una mujer que escribió poesía y que debía de estar como doscientos escalones por encima de nosotros.
La mañana del domingo nos reunieron a todos en el salón. La Directora presentó a quien iba a presidir el acto. Era una gorda a la que nunca se le caía una sonrisa cristalizada y estúpida de su rostro rechoncho.