Esto ocurrió en La Pastora , hace tanto tiempo que no recuerdo con
precisión el año, sacando la cuenta debió haber sido en los primeros años del
bachillerato. Fue un momento extraordinario, no tanto por los cambios en el
sistema de enseñanza y las nuevas asignaturas, sino por todos aquellos eventos
que estaban ocurriendo en mi naturaleza. No sólo era la parte física, eso que
llamamos materia: huesos, músculos, efluvios…
era aquello que no se toca, no se ve y está más allá del pensamiento y
las emociones, digámosle lo intangible.
En ese océano está el conocimiento y la información, para no hablar de
cosas más profundas como el espíritu y el alma.
¿Usted es publicista? -Me preguntó uno de los morochos.




